Anonymous asked: hola, adivina quién soy.
Carajo, no tengo ni puta idea.
En el kiosco bien oliente
besé tanto a mi odalisca
en los ojos, en la frente,
y en la boca y las mejillas,
que los besos que le he dado
devolverme no podría
ni con todos los que guarda
la avarienta de la niña
en el fino y bello estuche
de su boca purpirina.
— En el kiosco bien oliente…, Rubén Darío.




